| La aportación de África y de su diáspora a la ciencia y al patrimonio de la humanidad |
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Cuna de la humanidad, en África es donde se han constituido las primeras formaciones sociales. Es igualmente en su suelo donde las primeras manifestaciones de la esencia creadora del hombre han nacido. En la época antigua la civilización egipcia estaba adelantada cerca de 5000 años respecto al resto de la humanidad. Las huellas de dicha civilización brillante son todavía visibles hoy día. El movimiento de creación y de invención nunca ha sido interrumpido. Bajos diversas formas, ha continuado en el seno de diversos países africanos y de la diáspora, hasta el punto de suscitar el respeto y, algunas veces, la codicia de los demás. El resultado ha sido el florecimiento de las invenciones en todos los dominios del saber. Desgraciadamente, ningún intento de censo exhaustivo ha sido, hasta hoy, emprendido, para determinar, con exactitud, la amplitud y la variedad de la aportación de los africanos del continente y de la diaspora en el campo de la ciencia y de todas las demas actividades humanas. Ha llegado el momento de reparar esta laguna y de responder a una necesidad que ha llegado a ser vital. Poniendo a la disposición de los africanos del continente y de la diáspora, informaciones precisas sobre las invenciones realizadas por sus ancestros, sus hermanos y hermanas y sus coetáneos, se demostrará al resto de la humanidad, el papel fundamental que desempeñan en el progreso humano. De esta manera, podrán estimular y despertar mejor las conciencias, dotar a las masas de motivos legítimos de orgullo de cara a sus razas y de enraizarles aún más en su africanidad, su cultura y su dignidad de hombres y de mujeres, cuya esencia creadora ha permitido a la civilización actual nacer, florecer y prosperar. Ése es el objetivo a alcanzar por el coloquio internacional sobre la aportación de África y de su diáspora a la ciencia y al patrimonio de la humanidad. Este ejercicio formará a ciudadanos más conscientes de su historia, más vinculados a sus ancestros y motivados para aplicarse, a su vez, en hacer que la ciencia avance en provecho de todos. El mundo negro, en la riqueza de su diversidad, mejor informado, respetará mejor a África y a su diáspora. La imagen del continente africano y de su diáspora y su relación con los demás se encontrarán fundamentalmente cambiadas. Un africano nuevo, sin complejos, que confía en sus capacidades, nacerá mejor situado y mejor armado, para dialogar, cambiar, dar y recibir. |






